Lee Harvey Oswald

Moleskine horizontal

La tarde del asesino


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¿Cuántas veces había estado en la entrada del laberinto? Presto a subir las gradas, cuido el equilibrio para no ser atraído por el ojo arenoso que desde el centro me mira. (El laberinto circular es el más engañoso de todos). Andaba cazando una certeza y se me colocó aquí. Me he perdido en otro dédalo de vivencias, el conocimiento me pesa al hombro, hace tiempo que mi ciudad ha dejado de asombrarme… Si quieres encontrarte, piérdete en un estadio, deslízate por una plaza, ábrete paso por los anfiteatros de Roma…

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