Cómo escribir una novela

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El novelista es alguien que oye voces


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Un novelista es alguien que oye voces a través de las voces. Se mete en la cama y de pronto esas voces lo obligan a levantarse, a buscar una hoja de papel y escribir tres o cuatro líneas, o tan sólo un par de adjetivos o el nombre de una planta. Esas características, y unas cuantas más, hacen que su vida mantenga una notable semejanza con la de los dementes, lo que para nada lo angustia; agradece, por el contrario, a las Musas, el haberle trasmitido esas voces sin las cuales se sentiría perdido. Con ellas va trazando el mapa de su vida. Sabe que cuando ya no pueda hacerlo le llegará la muerte, no la definitiva sino la muerte en vida, el silencio, la hibernación, la parálisis, lo que es infinitamente peor. SERGIO PITOL

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Orhan Pamuk y el centro secreto de la novela


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El novelista ingenuo y el sentimental es el resultado de una reflexión por muchos años de parte de Orhan Pamuk en torno al extenso y difícil ensayo de Schiller El poeta ingenuo y el sentimental. En esencia, el poeta (novelista) ingenuo no medita lo que escribe porque tiene el don, simplemente escribe y le sale bien. El otro es el que medita en la técnica, revisa una y otra vez, se atormenta.

El interés de Pamuk radica en responder cómo funciona la mente de cada tipo de novelista, a la par que responde al qué se puede esperar de la novela y del lector y escritor de este género. ¿En qué se basa la singularidad de la novela? La novela no sólo es un producto del intelecto: es algo que también involucra y exige todos nuestros sentidos.

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Morirás lejos o El arte de un novelista sentimental


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Es indiscutible la pertenencia de José Emilio Pacheco a la élite de los grandes novelistas. Como arte mayor, la novela nos muestra que no estamos tan solos en la inmensidad: el hecho de novelar el mundo es un modo de habitarlo.

¿De qué están hechas las novelas? Podemos resumir la trama de una novela en no más de tres líneas. Entonces, ¿que más contiene la novela, que puede arrojar cientos de cuartillas? Contiene vida.

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El arte de la novela a la luz de Daniel Sada


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Retomo aquí este artículo sobre las enseñanzas en los talleres de novela de Daniel Sada. Lo publiqué originalmente en Lado B.

1. Somos legión quienes podemos afirmar que poseemos el número uno de Erdös con respecto a Daniel Sada luego de participar en alguno de sus talleres. Aquellos que aprendan algo de nosotros tendrán el número dos de Erdös, sus discípulos el tres y así sucesivamente.

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Pascal Quignard y el arranque de la novela


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Pocos autores como el francés Pascal Quignard conocen el secreto de una prosa compacta y densa, profundamente bella. El arranque de su novela Terraza en Roma ilustra eso que a toda novela deberíamos exigir: un inicio potente y seductor que continúe por inercia propia:

Meaume le dijo:

“Nací en el año 1617 en París. En París fui aprendiz en Follin, En la ciudad de Toulouse, con Rhuys el Reformado. En Brujas, con Heemkers. Después de Brujas, viví solo. En Brujas amé a una mujer y mi rostro se quemó. Durante dos años oculté un rostro horripilante en el acantilado que se alza en Ravello, Italia. Los hombres desesperados viven en ángulos. Todos los hombres enamorados viven en ángulos. Todos los lectores de libros viven en ángulos. Los hombres desesperados viven suspendidos en el espacio como figuras pintadas sobre las paredes, sin respirar, sin hablar, sin escuchar a nadie. El acantilado que domina el golfo de Salerno era una pared que daba al mar. Nunca he encontrado la alegría con ninguna otra mujer, No es la alegría lo que echo de menos. Es a ella. Por eso he dibujado durante toda mi vida un mismo cuerpo en los abrazos con los que siempre he soñado. Los fabricantes de naipes me dieron su protección mientras trabajé en Toulouse, llamaban cartas novelescas a los juegos de cartas cuyos triunfos representaban héroes de novela. Cartas antiguas a las que representaban a los profetas de la Biblia o a los generales de la Historia romana. Cartas eróticas a las que mostraban las escenas que nos engendran. Ahora vivo en Roma, donde grabo estas escenas religiosas y estas cartas escandalosas. Las venden en la tienda de estampas que tiene el letrero de la cruz negra, en la vía Giulia”.

Foto del autor: Revista Ñ, Clarín.